How many frets on a classical guitar
Música y escena
Estampas e impresiones de Moreno Torroba
Por José Ramón Ripoll
Federico Moreno Torroba es uno de los compositores españoles que más han contribuido al desarrollo de la guitarra durante el siglo xx. Nacido en Madrid, en , inició sus estudios musicales a muy temprana edad, recibiendo las primeras lecciones de su padre, que era organista del monasterio de La Concepción y director de la orquesta del Teatro Lara, hasta ingresar en el Real Conservatorio de su ciudad natal, donde fue alumno de Conrado del Campo.
Además de escribir las célebres zarzuelas Luisa Fernanda, La mesonera de Tordesillas, Monte Carmelo o La marchenera, Moreno Torroba es autor de un amplio catálogo de música instrumental, en el que destacan innumerables composiciones para guitarra. El manejo técnico de las seis cuerdas le ofrece un gran abanico de posibilidades para acrecentar su vocabulario armónico, surgido de cierto impresionismo de carácter autóctono, y aunque en sus comienzos, el músico se manifestase como un compositor sinfónico, adscrito a un estilo nacionalista tendente al casticismo y a cierta escuela andalucista más propia del siglo anterior, es en la guitarra, sola o acompañada, donde desarrolla sus más hábiles técnicas creativas y su luminosa intuición.
Estampas moreno torroba biography wikipedia In a few weeks he came up with a slight but truly beautiful Dance in E major. His prodigious output continued in the post-war years and included nine ballets, a quantity of choral and orchestral music, a piano concerto and many piano solos, numerous guitar works, and a variety of songs and miscellaneous works. When we see highly accomplished performers on stage, in formal attire, impressing the audience with their virtuosity, and receiving standing ovations, it all seems very glamorous and charmed. His zarzuela Luisa Fernanda has proved to be enduringly popular.Como ejemplo del sentido evocativo y de la sutileza poética de Moreno Torroba, podríamos recurrir a su obra Estampas, una serie de impresiones o evocaciones concebidas para cuatro guitarras, que elaboran un encaje perfecto. Se trata de pequeñas acuarelas de trazo simple y expresivo del paisaje castellano.
Las piezas se titulan «Bailando un fandango charro», «Remanso», «La siega», «Fiesta en el pueblo», «Amanecer», «La boda», «Camino del molino» y «Juegos infantiles».
En el terreno de la música de cámara, el compositor nos dejó como último legado, un año antes de su muerte, es decir, en , doce interludios para guitarra y conjunto instrumental, aunque solamente pudo dejar bien terminadas las partes de guitarra y piano.
Su hijo decidió rescribir la parte pianística para cuarteto de cuerdas diez años más tarde, sobre los apuntes que el autor dejara para la formación elegida: un cuarteto de viento formado por flauta, clarinete, oboe y fagot.
Estampas moreno torroba biography His prodigious output continued in the post-war years and included nine ballets, a quantity of choral and orchestral music, a piano concerto and many piano solos, numerous guitar works, and a variety of songs and miscellaneous works. He came of age in early twentieth-century Spain, in the midst of a cultural renaissance heralded by the literary "Generation of Yep, he was everything my friend said he was. The company toured Latin America for two years, becoming particularly popular in Mexico.Se puede decir que en esta última obra, Moreno Torroba escribe una especie de resumen testamentario de su carrera musical, otorgando especial protagonismo a la guitarra que, no obstante, permanece integrada en todo momento en el conjunto, sin especial protagonismo y sin rasgueos rotundos, sino haciendo gala de una serena austeridad que es, en definitiva, la expresión más profunda de su sonido.
La huella de Debussy está presente en esta partitura que, sin renunciar a sus rasgos autóctonos, navega por los horizontes difuminados de los impresionistas. Es raro escuchar una obra de estas características, tanto expresivas como tímbricas, en el panorama español del último cuarto del siglo xx, y menos de Moreno Torroba que, reivindicando un romanticismo distanciado, nos ofrece una imagen rotunda de cuanto se propuso expresar, abriéndose paso entre la neblina de la memoria y la ambigüedad sonora, como si se tratara de doce acuarelas de Turner.